Hace algunos años, leí la novela Diario de una maestra, de Dolores Medio, una obra que me cautivó por su clara exposición de la vida de una joven maestra durante la Segunda República y los años posteriores a la Guerra Civil Española.
El pasado viernes, catorce de febrero, en el Gran teatro de Alzira se representaba la obra teatral, Historia de una maestra. El primer impulso que me motivo a sacar la entrada para ver la representación, fue que creía que era una adaptación de la novela que había leído. Sin embargo, comprobé, que aunque tenían ciertas similitudes eran diferentes. Ahora bien, si me gusto la novela de igual manera me quedé cautivada de la representación teatral.
Historia vivida por la maestra
Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa, y magistralmente interpretada por Paula Llorens, nos traslada a la España gris de los años veinte, el triunfo de la Segunda República y el estallido de la Guerra Civil. Una España caracterizada por la pobreza, la ignorancia y una sociedad deprimida y claramente dividida.
Paula Llorens representa el papel de una joven maestra que se entrega por completo a su vocación, lucha contra todas las adversidades del momento, con el único afán de llevar la cultura a unas mentes cerradas. Los setenta minutos que aproximadamente dura la obra, se hacen cortos ante la belleza del lenguaje, que a pesar de representar la cruda realidad que envolvió a España en el primer cuarto del siglo XX, la ternura envuelve cada una de las frases, unas frases que no dejan indiferente al espectador, y que te van transportando a los hechos que envolvieron a la sociedad de aquellos años. Todo ello acompañado de unos efectos de sonido espectaculares y muy bien conseguidos.
Paula Llorens encarna a Gabriela López, la maestra que nos cuenta su historia, una historia rescatada del baúl de los recuerdos; su vocación, su alegría al recibir el diploma que la acreditaba como maestra, su primer destino en la Guinea Española, su primer e imposible amor por estar rodeada de una sociedad herméticamente cerrada. y sobre todo, su gran esfuerzo por llevar la cultura a toda la gente.
La figura del docente
La figura del maestro, normalmente es poco valorada y sin embargo, no hay que olvidar que juega un papel transcendental en la vida de cada persona, ellos guían los primeros pasos de cada uno de nosotros y construyen los fuertes cimientos para que podamos crecer en nuestra posterior formación y de manera significativa en el destino de nuestras vidas.
Historia de una maestra es un reconocimiento a esta profesión, pues si la figura del maestro siempre ha sido y es importante, en aquellos primeros años del pasado siglo, acercar la cultura a una sociedad en su mayor parte analfabeta, fue un trabajo de auténticos héroes..