
Se acerca el Viernes Santo, un Viernes Santo diferente porque lo vamos a vivir desde el recogimiento y el aislamiento de nuestros hogares, pero pese las circunstancias que estamos viviendo, nuestros pasos saldrán a la calle con el pensamiento de cada uno de nosotros. Solo tenemos que abrir las ventanas, cerrar los ojos y dejar volar la imaginación, porque en cada una de nuestras Imágenes quedará reflejada la situación tan dramática que estamos atravesando.
Son las siete de la tarde, el sol alumbra con sus últimos coletazos, resuenan los tambores, comienza la procesión.
La Santa Cena
Es la Santa Cena la primera en desfilar. Fue la última cena de Jesús, y en ella se encierra el gran misterio de su Pasión. Sabe de la traición, de la negación por parte de aquellos que son sus amigos; pese a todo ello, no quiere dejarlos solos y nos deja el mensaje de la Eucaristía, -siempre estaré con vosotros-,nos dice. Es el momento de trasladar esa escena a la actualidad, pensar en esa última cena de las personas que han muerto víctimas del coronavirus, ellos también estuvieron rodeados de los suyos, pero después, motivados por las circunstancias, al igual que Jesús, han estado lejos de los que quieren, pero Jesús ha estado acompañándoles, les ha cogido de la mano y han muerto rodeados de su luz y en paz.
El Santo Cáliz
Las familias judías tenían por costumbre sacar la mejor copa para la celebración de la Pascua, y le dieron a Jesús el Cáliz más preciado de la casa, y Jesús bendijo el vino como la sangre que pronto se iba a derramar y que sería la salvación de todos los humanos. Ese Cáliz ahora se ha trasformado en el bálsamo conmovedor que los sanitarios hacen beber para aliviar el padecimiento de los muchos enfermos y lograr su curación.
La Oración de Jesús en el Huerto
Jesús asustado como cualquier ser humano, se retira a orar al Monte de los Olivos y le implora al Padre, al ser posible que aparte de Él ese cáliz de sufrimiento. Enfermos que estáis en los hospitales, no tengáis miedo de implorar a Dios, que aparte de vosotros ese cáliz de sufrimiento, como lo hizo Jesús y el Padre os escuchará y aunque los demás duerman, El velará por todos vosotros.
El Prendimiento y la Virgen de la Esperanza.
La noche avanza, pasa el Prendimiento del Señor, acompañado de la Virgen de la Esperanza. Judas le da el beso de la traición, y esa traición se ha convertido en el Covid 19, y el beso se escapa de los labios de cada uno de nosotros al no poderlo dar a los que amamos, pero la Virgen está con nosotros con esa Esperanza que la hace caminar junto a su hijo amado y nos muestra la luz al final del túnel oscuro que estamos atravesando
El Cristo de la Columna
El Cristo de la columna nos muestra a Jesús siendo azotado, vemos como las heridas rasgan sus carnes, cada latigazo que recibe es una injusticia que los humanos comentemos sin importarnos a quien perjudicamos, al igual que la pandemia es injusta, nos rasga nuestras carnes con la duda de lo desconocido, y no sabemos quien o porque se ha provocado.
Coronación de Espina
Y Jesús es coronado con un casquete de espinas, ¡cuando dolor debió sentir! cada pincho se clava con crueldad en su cabeza, sin poderse defender, viéndose solo, aislados, siendo inocente. Al igual que ahora estamos todos aislados en el interior de nuestros hogares. Abramos las ventanas, Jesús esta desfilando, no le dejemos solo, con nuestras oraciones, con nuestra solidaridad quitemos cada una de esas espinas para que la humanidad pueda volver a sonreir
EL Ecce Homo
Pilatos se lava las manos, sabe que Jesús es inocente, pero prefiere mirar hacia otro lado; gesto que por desgracia, se ha repetido a lo largo de la historia. En esta guerra moderna a la que han llamado Covid 19, nos estamos lavando mucho las manos, pero no nos quedemos solo con ese gesto; ayudemos al inocente, al necesitado. No seamos jueces sin pruebas, pero si gritemos bien alto cuando la injusticia se este instalando en nuestras vidas.
Jesús Nazareno
Sigue nuestra Semana Santa , es de noche, las luces iluminan nuestras calles, es Jesús Nazareno el que ahora está desfilando, cargando con la cruz de todos nuestros pecados. Alzireños que en estos momentos quizás estéis sobrellevando sobre vuestros hombros un cruz tan pesada como puede ser el dolor, el desanimo, el sufrimiento; pensar que Jesús la llevo antes y al igual que el Cirineo le ayudo a cargar con ella, por muy pesada que sea vuestra cruz, Jesús saldrá a vuestro encuentro y también os ayudará.
La Santa Faz
Jesús sigue su camino al calvario, está cansado, dolido, se siente solo, se siente abandonado, y en medio de todo ello, la muchedumbre grita enloquecida, le escupe, le maldice….De pronto una mujer sale a su paso y le limpia el rostro. No ha sido un judío ni un romano, sino una sencilla mujer que venciendo todos los obstaculo, se acerca a Él con valentía. Mujeres alzireñas cuando veáis desfilar a la Verónica, pensar en el ejemplo que nos enseño y continuemos luchando con esa valentía y entrega que solo las mujeres sabemos hacerlo.
El Santo Expolio y la Virgen del Perdón
Jesú ha llegado a su destino y le despojan de lo único que tiene, su túnica y los soldador se la juegan a los dados, la escena se repite en la actualidad, esta pandemia que tan cruelmente nos está azotando, están saliendo voces que dicen, que es más importante la economía mundial que salvar la vida de los más ancianos. Solo nos queda implorar a la Virgen su perdón y recordarles que nuestras vidas solo pertenecen a Dios y nadie tiene derecho a jugársela con los dados.
La Crucifixión
Ya lo están crucificando, el martillo resuena rotundo sobre el clavo, se hace el silencio, el miedo se alza sobre el Gólgota, y se extiende por Jerusalén, traspasa las montañas, los mares y continentes, al igual que esta pandemia ha traspasado los océanos se ha impuesto en nuestras calles, y nuestras vidas se han paralizado.
Cristo de la Agonía
Jesús está agonizando, resuenan los tambores de una muerte injusta, y en medio de su agonía, Jesús aún tiene fuerzas para perdonar, para decir al buen ladrón que mañana estará con Él en el Paraíso. Es el momento de rezar de pedir por todos los difuntos victimas de esta pandemia, para que Cristo se acuerde de todos ellos y se los lleve con Él al Paraíso prometido.
María Madre
María camina hacia su Hijo, con el dolor en el pecho, y las manos extendidas buscando consuelo donde no lo hay. Acompañemos a la Virgen en la angustia de su caminar, porque solo juntos y unidos seremos capaces de vencer la enfermedad.
El Cristo de la Virgen María
La gente abandona el lugar, su ansias de venganza ya se han consumado, solo María, Juan y María Magdalena quedan a sus pies. Los que bien te quieren nunca te abandonan; con el desfile de esta Paso es el momento de rezar por todas esas familias que no han podido abrazar a sus seres querido en su último viaje, para que en medio del dolor reciban la compañía y el consuelo de María Santísima
Descendimiento de la Cruz
Jesús tiene que ser bajado de la cruz, la buena y piadosa gente que están junto a María se ofrecen a descolgarlo, suben las escaleras, están temblando, pero tienen que hacerlo, Jesús tiene que ser enterrado. Nuestro pensamiento ahora debe de estar dirigido a esas buenas gentes que pese la peligro de contaminación, se acercan a los difuntos para acomodarnos entre los paños de su última morada.
La Virgen de los Dolores
Y entre tanto dolor, María por fin puede sostener a su Hijo entre sus brazos, le limpia la sangre, le besa las manos, y su dolor es tan grande que una espada le atraviesa el corazón. Madre que habéis perdido a vuestro hijo, mirar a María que esta unida a vosotras por el mismo dolor, Ella caminará junto a vosotras y os dará la fe y el valor para seguir avanzando
Santo Sepulcro
Jesús va en su féretro camino de su última morada. Es escoltado por los militares, como entonces fue escoltado por la guardia romana. Respeto, silencio, la gente se pone en pie, ya no hay sufrimiento, Jesús está descansando. Claveles rojos lo acompañan, claveles que cuando todo esto pase, llenaran las tumbas de aquellos que han muerto en el más absoluto silencio.
María Magdalena
María Magdalena va camino del sepulcro, ella quiere untar de aceite el Cuerpo del Maestro, es lo último que pude hacer por Él. Pero Jesús ya no está entre los muertos. Ha cumplido la promesa de su Resurrección, la promesa que nos hizo a todos los humanos.
La Virgen de la Soledad
Todo ha pasado la Virgen se queda con el silencio de su soledad, esa soledad, ese vacío terrible que queda en cada hogar cuando parte algún ser querido. Así es como la soledad de la pandemia nos ha aislado, convirtiendo a nuestras ciudades en poblaciones fantasmas. y luciendo crespones negros las banderas de España, España está de luto, España llora.
La Santa Cruz
Cierra nuestra Semana Santa, la Cruz, el madero vacío, porque Jesús ha recitado, ha sido el triunfo de la vida sobre la muerte, la luz ha vencido a la oscuridad, y esa luz se ha convertido en los aplausos que cada día desde nuestras ventanas y balcones les damos a los que luchan por combatir la enfermedad, porque también nosotros venceremos al Covid 19, porque Jesús esta con nosotros. Su muerte fue el triunfo y la esperanza de la humanidad.
Y así finaliza nuestra Semana Santa, una Semana Santa que conmemora la Pasión y Muerte de Jesús, diferente,eso si, pero vivida con la misma devoción e intensidad por estar unida este año al Convid 19.
Muy bonito y enhorabuena por relatar la semana Santa
Gracias Vicenta por tu comentario
Muy bonito María Amparo por hacernos revivir
nuestra Semana Santa que con tanto cariño y Fe como cada año vivíamos ya terminé de leer tu libro me lo reservaba para leerlo este verano en la Playa .pero al estar aquí tan encerradita pues me lo he leído LA ENHORABUENA. me ha encantado .. sigue escribiendo .. te aprecio. Besos
Gracias Merche por tus comentarios. Tenemos una gran Semana Santa de que sentirnos orgullosos. Celebro que te haya gustado el libro. Me acuerdo del día de la presentación, fue una noche feliz y después este desastre